Ventilación y regulación de la humedad

Ventilación y regulación de la humedad

Además de la luz y del calor, la disponibilidad de agua potable, la humedad relativa y la humedad adecuada del sustrato son aspectos esenciales para este tipo de animales. Tanto los reptiles como muchos de los anfibios de piel fina pierden agua continuamente mientras respiran y, sobre todo, a través de la piel.

Los anfibios en particular absorben agua casi únicamente a través de la piel y apenas beben, a diferencia de otros animales de terrario. Por eso, además de limpiar y rellenar el bebedero a diario, también es necesario pulverizar agua en el terrario con regularidad, preferentemente al menos una vez por la mañana, incluso en terrarios desérticos. Esto se debe a que en las regiones muy calurosas de día y muy frías por la noche se suelen formar niebla y rocío durante las primeras horas de la madrugada, y muchos animales cubren sus necesidades de humedad gracias al agua que se condensa sobre su cuerpo u otros objetos.

Algunas especies animales como los camaleones prefieren agua en movimiento. Mientras que a los animales jóvenes les basta con las gotas de agua que se forman sobre las hojas y demás objetos después de haber rociado, esta cantidad de agua suele ser insuficiente para los animales adultos. En este caso se recomienda instalar un sistema de goteo que suministre agua durante un tiempo prolongado. De esta forma, los animales pueden tomar agua en abundancia según necesiten y, de vez en cuando, pueden incluso añadirse vitaminas al agua del sistema de goteo ( JBL TerraVit fluid ).

Puede proporcionar agua en movimiento a sus animales instalando una cascada, p. ej., un modelo ya hecho o una fuente de interior, o instalando en la pared trasera una cascada de mayor tamaño completa con un depósito de agua. En este caso es importante garantizar que la calidad del agua sea siempre igual de buena. JBL ofrece bombas de agua pequeñas y muy fiables para este tipo de casos, p. ej., JBL ProFlow t300 o de mayor potencia JBL ProFlow u1100 .

Además, es necesario limpiar el sustrato de los acuaterrarios con regularidad empleando un sifón como el JBL AquaEx Set Nano 10-35 y los cristales del acuario con limpiacristales como el JBL Blanki Set . Al igual que en el acuario, es aconsejable realizar un cambio parcial de agua de aprox. un tercio del volumen de agua. Si no se hace una limpieza con regularidad, especialmente en los depósitos de pocos litros de las fuentes o cascadas de interior se puede formar rápidamente una sopa de gérmenes muy perjudicial para la salud de los animales.

Para poner a disposición agua en el terrario hay que tomar ciertas medidas de precaución para que el agua no se convierta en una sopa turbia llena de gérmenes perjudiciales para la salud de los animales. El cuidado es relativamente sencillo si se tienen bebederos: solo hay que limpiarlos y llenarlos de agua fresca todos los días. Si el terrario dispone de una zona acuática más grande, p. ej., con una cascada, entonces será necesario realizar un mantenimiento equiparable al de un acuario.

¿Cómo se convierte el agua corriente en agua apropiada para el biotopo?

El acondicionamiento del agua en el acuario o en las zonas acuáticas del terrario

Una zona acuática grande en el terrario puede considerarse un «acuario» en sí. Por eso, aquí se aplican los mismos fundamentos y reglas que en un acuario. En el temario de JBL sobre el acuario encontrará toda la información relevante:

Acondicionamiento del agua

¿Qué significa acondicionamiento del agua? ¿Cómo se hace del agua corriente un agua tropical adecuada?

En resumen: después de llenar la zona acuática de agua corriente, habrá que añadirle un acondicionador del agua ( JBL Biotopol T ) que neutralizará el cloro que pueda haber y fijará las sustancias nocivas como, p. ej., los metales pesados.

Para la filtración del agua se pueden emplear filtros internos o externos de las gamas JBL CristalProfi y ProCristal. Los hay disponibles para cantidades distintas de litros. Para una zona acuática de 150 litros, el JBL CristalProfi e702 greenline sería ideal. Para recipientes pequeños de hasta 100 litros de agua es más apropiado utilizar filtros internos porque también se pueden montar horizontalmente si el nivel del agua es bajo. JBL también ofrece una gama de filtros para estos casos. Para zonas acuáticas con un volumen de 40 a 80 litros, el JBL CristalProfi i60 greenline sería perfecto.

Es imprescindible realizar con regularidad un cambio parcial de agua de aprox. un 30 % cada 2 semanas. El agua nueva debe prepararse siempre con el acondicionador del agua JBL Biotopol T para adecuarla a los animales.

Cuando se cuidan tortugas acuáticas, debido al enorme metabolismo de los animales se recomienda encarecidamente instalar un filtro externo muy potente (p. ej., para 40-120 litros el JBL CristalProfi e402 greenline ). En este caso, a la hora de seleccionar el modelo debería elegirse siempre el tamaño inmediatamente superior al que correspondería a la cantidad de agua en cuestión. Con JBL EasyTurtle , JBL ofrece un producto que acelera eficazmente la degradación de la gran cantidad de excrementos de las tortugas acuáticas, previniendo así la aparición de malos olores. Se trata de bacterias purificadoras especialmente cultivadas y fijadas a un granulado mineral. Simplemente hay que esparcir este granulado por el fondo de la zona acuática o introducirlo en el sustrato.

Ventilación del terrario

Dependiendo de su procedencia, las necesidades de aire fresco de cada especie pueden ser muy diferentes, al igual que ocurre con los demás factores climatológicos.

La ventilación de un terrario se suele llevar a cabo mediante dos rejillas de ventilación situadas en lados distintos para evitar que se retenga el aire viciado. Resulta muy conveniente montar una rejilla de ventilación debajo de los cristales delanteros, ya que esto permite mirar dentro del terrario sin obstáculos.

Calentando el sustrato con mantas o cables calefactores, p. ej., JBL TerraTemp , y mediante la iluminación y una lámpara calefactora como la JBL ReptilHeat , el aire del terrario se calienta y asciende. Una parte del aire caliente escapa por las rejillas de ventilación colocadas usualmente en la tapa del terrario, permitiendo que entre aire fresco por las rejillas colocadas debajo del cristal delantero. La circulación del aire provoca que se sequen los cristales y los objetos de decoración. Sin ventilación en el tercio inferior del terrario, en los terrarios húmedos se acumula rápidamente el aire viciado saturado de humedad, provocando que se empañen los cristales laterales. Por eso, los acuarios solo son adecuados para mantener animales de áreas secas (p. ej., gecos leopardo) y no para montar un terrario de pluviselva, a no ser que se incorporen a posteriori unas ranuras de ventilación cerca del fondo.

Ventilación para reptiles diurnos

Si se mantienen reptiles diurnos en un acuario, p. ej., tortugas terrestres, también es necesario dejar abiertos unos orificios grandes de ventilación en la tapa. Esto provoca una gran disipación del calor y de la humedad, por lo que los acuarios solo son realmente recomendables para pocas especies.

En el terrario se puede regular la humedad óptima aumentando o reduciendo las superficies de ventilación, y el calor no se disipa en tal cantidad ni con tanta rapidez que con los acuarios abiertos mencionados anteriormente.