Calor y temperatura en el terrario

Como ningún animal de terrario puede producir calor propio (animales poiquilotermos), ellos dependen de la temperatura del entorno. Muchos lagartos y serpientes buscan de forma activa lugares en los que poder calentarse debido a la temperatura del suelo o a la radiación solar. Solo pueden alcanzar su pleno rendimiento (cazar) si la temperatura del cuerpo es la adecuada, y el metabolismo de los animales también funcionará normalmente.

Como el sol genera calor en la naturaleza, los animales asocian la luz con el calor. Por eso, muchos animales de terrario buscan de forma activa los lugares situados debajo de las lámparas luminosas. No serían capaces de detectar una lámpara oscura sin luz visible. Una lámpara oscura es una opción ideal para aportar calor al terrario durante la fase oscura. Las lámparas oscuras y las mantas calefactoras son la única posibilidad de suministrar calor sin combinarlo con la luz.

Una vez que los animales se han calentado, se vuelven a retirar a sitios más frescos. Por eso no se deberían calentar los terrarios nunca de manera uniforme, sino que tienen que disponer de zonas de temperaturas distintas. Un calentador de fondo como JBL TerraTemp debería colocarse, p. ej., solo debajo de una parte del terrario.

También es importante respetar las distintas temperaturas diurnas y nocturnas si existen en el hábitat natural de los animales. Precisamente en los desiertos puede hacer mucho frío por las noches, y los animales se refugian en madrigueras donde aún hay calor acumulado por la arena o las piedras del entorno. Pero tampoco en las selvas tropicales hace siempre el mismo calor. En la llanura amazónica, p. ej., la temperatura nocturna puede descender a 22 °C a primeras horas de la madrugada.

El calentador del terrario debería tener siempre un tamaño adecuado para no «cocer» a los animales en caso de que se produzca un fallo técnico en la regulación. Es decir: un terrario pequeño no debería equiparse con un cable calefactor exagerado de 100 vatios, sino con un calentador de fondo pequeño de, p. ej., 15 o incluso 8 W como el JBL TerraTemp . Además, hay que tener en cuenta que la iluminación también desprende calor. Por tanto, cuando se apaga la luz se produce al mismo tiempo una disminución nocturna de la temperatura.

Los cristales laterales se pueden aislar por fuera con un material termoaislante para evitar que el terrario mismo desprenda calor y, por tanto, para ahorrar gastos de energía. Para evitar que el terrario pierda calor por la parte inferior puede colocarse debajo una esterilla de espuma como JBL AquaPad , ideal sobre todo para evitar que el cristal del fondo se quiebre si la base es irregular, especialmente si no se tiene previsto colocar debajo una manta calefactora. Si se coloca una manta calefactora en el fondo del terrario por fuera, es imprescindible seguir las indicaciones para garantizar la correcta ventilación por detrás de la manta calefactora. Las mantas calefactoras de fondo de JBL como las JBL TerraTemp incluyen unas «patas» distanciadoras. Si la iluminación no fuese suficiente como calefacción y no se pudiese colocar una manta calefactora debajo del terrario, puede emplearse una lámpara oscura como la JBL ReptilHeat . Estas lámparas de cerámica se calientan (inapreciable desde fuera) y desprenden calor al aire del terrario. Para que los animales no sufran quemaduras es imprescindible utilizar una cesta protectora ( JBL TempSet Heat ).

Cuánto calor necesitan los animales de terrario

A continuación encontrará información sobre el tema del calor para animales de hábitats distintos

Calor para los animales de la selva tropical

Los habitantes de la selva tropical necesitan normalmente unas temperaturas diurnas elevadas y unas temperaturas nocturnas algo más bajas (p. ej., Amazonas 32 °C durante el día y 23 °C durante la noche, ¡que no desciendan más!). Se pueden reducir las temperaturas por la noche apagando la iluminación que irradia calor durante el día.

Calor para animales crepusculares y nocturnos

Los animales nocturnos de la selva tropical necesitan incluso por la noche unas temperaturas más elevadas de entre 23 y 30 °C. En cambio, los animales nocturnos del desierto prefieren unas temperaturas más bajas de entre 15 y 22 °C.

Calor para los animales del desierto

Los animales del desierto están adaptados a unas temperaturas diurnas elevadas y unas temperaturas nocturnas normalmente bajas. Durante el día necesitan poder retirarse a lugares más frescos del terrario cuando tienen demasiado calor.